vie

30

dic

2011

Aikido.Pedro Pinilla.Médico

Como dice la introducción y presentación de este pequeño ensayo lo que pretendo es dar mi visión como médico pero a través de mi vivencia personal de lo que supone la practica del AIKIDO y más concretamente en el centro WUTAN con mi maestro y amigo y aun más mi HERMANO Francis Lorenzo.

Para quien me conoce soy "Pedro el médico” todos aquellos que están relacionados con el centro wutan me identifican enseguida, para aquellos que aun no me conocen les haré una pequeña introducción, soy Licenciado en medicina y cirugía, especialista en medicina de familia y comunitaria y mesto en cirugía, llevo 25 años ejerciendo medicina y mas de un lustro en la practica del AIKIDO.

 

Llegue al AIKIDO movido por la curiosidad, pero sobre todo empujado por una terrible depresión exógena, que limitaba prácticamente las actividades de mi vida diaria que no decir de mi capacidad para relacionarme con los demás, pasado ya mucho tiempo de aquel inicio titubeante un buen amigo 2º Dan de Aikido un día tras entrenar muy duro me dijo " te acuerdas como entraste en el dojo" le conteste que no la verdad, y me dijo que con la cabeza agachada me miraba los pies y cuando cogía las muñecas para los agarres no tenia ni energía y transmitía mi baja autoestima; pero ahí estaba mi SENSEI no solo para enseñarme técnica marcial sino para transmitirme la filosofía que este arte marcial encierra, si caes te levantas, si caes aprende a rodar, si te controlan acepta, ten respeto por lo que haces, por lo demás y por ti mismo y de una manera paciente lenta  y segura para cuando me dijo de examinarme de mi 6º Kyu yo ya había dejado la medicación me sentía vivo y con ganas de seguir aprendiendo. Tomé para mi las palabras del maestro "el progreso solo llega a aquellos que entrenan y entrenan" y eso mismo lo traslade a mi vida, si la vida me hace caer hago un ukemi ruedo y sigo para delante, eso mismo intento transmitir hoy en día a mis compañeros que se inician en este arte marcial y a mis alumnos ya que gracias a lo aprendido ahora también intento enseñar.

 

Es evidente que mi primera experiencia medica en el AIKIDO ha sido la de recuperación de una depresión que a vista lejana me parecía imposible de superar y mira por donde ni recuerdo ya el porque, he visto mas personas en la misma situacion que yo, me he visto a mi mismo en otros aikidokas que han llegado al dojo en situacion parecida y se han recuperado, no solo por la practica habitual de Aikido , no solo por la sabiduría de Francis, sino por la especial camaradería que reina en este dojo donde nadie es extraño aún en tu primer día, se te hace sentir en casa y que además perteneces a un sitio y es un sentimiento que crece a diario y que se transmite de unos a otros porque cuando no estamos los mas veteranos están los nuevos que han aprendido que las cosas se hacen así.

 

Desde el punto de vista estrictamente médico la practica del aikido alinea la columna vertebral dado que la corrección constante de tu postura hace que de una manera no percibida se corrija la caída de los hombros y se rectifique la espalda ( a mi me paso ) y cuando vienes a darte cuenta tienes una dinámica de movimiento adecuada con simetría de cintura pélvica y escapular lo que supone la practica ausencia de dorsalgias, lumbalgias o coxalgias, en todo el tiempo que llevo practicando aikido ni un solo de mis compañeros me ha pedido asistencia por alguna de estas dolencias, La correcta y necesaria coordinación entre ejercicio físico y respiración hace que tengamos unos buenos hábitos ventilatorios usemos según necesidad la respiración torácica o abdominal, en este sentido hay compañeros que padecen Asma y me comentan que desde que practican aikido no tiene crisis o estas son muy escasas y fácilmente controlables.

 

Siguiendo con mis propias experiencias y sin dejar de lado el hecho que sea medico  he de decir que solo he visto dos lesiones de cierta importancia en todos los años que llevo practicándola las dos personas las asistí ambas están perfectamente recuperadas de sus lesiones que fueron una luxación de tercer grado acromio clavicular y una rotura en asa de cubo de menisco pero que no fueron consecuencia directa de la practica de aikido ni siquiera se podrían considerar como un accidente sino que tras la investigación las lesiones fueron producidas fuera del ámbito de la practica de aikido y terminaron de dar la cara en el dojo.

 

Wutan no es solo un dojo de artes marciales es un centro de terapias naturales y eso se respira, hay una hermandad incluso con los no practicantes o los que practican otras disciplinas, hay rigor y seriedad desde el mismo momento que se pone un pie en sus instalaciones mas cuando entras en su tatami, pero es aún más, y les voy a decir porque practicar allí, si piensas en un gimnasio no lo es, para eso no vayas allí serás bienvenido, pero la propia selección natural hará que te marches, wutan es una casa, es una escuela a la vieja usanza , donde se aprende, el que quiere entrenar, entrena y ya está, el que quiere aprender, aprende y eso sólo se puede hacer si hay armonía entre todas las partes implicadas, maestro, alumnos, compañeros, hermanos, porque al final te conviertes en hermano del que tienes al lado, lo quieres lo respetas como persona y como practicante, y solo quieres que progrese hasta ser mucho mejor que tú, al menos eso siento yo y si preguntas a cualquier alto grado de la escuela de Francis Lorenzo te dirá lo mismo, estoy seguro, donde encuentras hoy en día altruismo así, creo que en ningún otro sitio .

 

Respecto a mis lesiones destacar solo un par de episodios de tendinitis en mis rodillas siempre causadas por mi negligencia, no haber calentado correctamente o no haber estirado correctamente, siendo esta la patología más común de la que se me quejan mis compañeros y digo bien porque soy al que le dicen que es lo que les pasa. Se me olvidaba, en este tiempo he conocido a dos compañeras que por una u otra razón ya no practican, una de ellas fue paciente mía y llego al aikido por mi recomendación, padecía de fibromialgia, durante el tiempo que practico no tuvo crisis de dolor y no dejo de ir a trabajar, es reconocida la indicación médica de esta practica para el control de esta dolencia pero hasta que no estas ahí y lo ves con tus ojos es difícil de creer.

 

En fin no quiero cansar con mis relatos solo invitarte a que nos conozcas y practiques en una escuela que pone mucho cariño, rigor, conocimiento y tradición en lo que enseña, AIKIDO, veras que tu cuerpo mejora físicamente que además tu energía interna se mueve de una manera distinta y mejor, controlas tu ansiedad y tus malos sentimientos y poco a poco solo piensas en positivo, tu espíritu crece, créeme.

 

Te espero en el Dojo y si tienes alguna dolencia pregúntame siempre encontraras algo bueno en lo que te damos y veras que mejoraras.

 

Trackback-URL para este artículo


Trackbacks / pingbacks: 0