mar
17
ene
2012
Thierry Bouzin
Mi nombre es Thierry y quisiera compartir mi experiencia acerca de la practica del Tai chi en el centro Wutan. Desde hace mucho tiempo me fascinaba la gente que practicaba el Tai Chi. Estos movimientos lentos y coordinados daban la impresión que se esta moviendo una energía invisible pero muy potente desde el centro del Ser.
Movido por la curiosidad acerca de la Energía y el deseo de sentirme mejor conmigo mismo, empecé a practicar el Tai Chi con el maestro Francis en el año 2008. Gracias a él, y con un firme compromiso personal con la práctica, poco a poco empecé a sentirme más relajado, más flexible y más fuerte á la vez. No solamente al nivel del cuerpo físico, sino también al nivel emocional y mental. A través del Tai Chi, por fin he encontrado una práctica que me ayudase a sentirme equilibrado.
Además de las clases regulares en el centro Wutan, tuve el placer de participar en varios cursos con Francis, y recientemente he ido en el campamento de veranos en Piedralaves (cerca de Avila). Recuerdo bien la sorpresa que me llevé al llegar allí por primera vez y ver a todas estas personas dándose abrazos con tanta alegría, parecía que formaban parte de la misma familia. Después de una semana de práctica intensiva, los lazos entre la gente se hacen más fuertes. La práctica acerca a la gente entre ellos, más allá de las diferencias personales, la enseñanza nos lleva a armonizarnos con los demás, a sentirnos como parte de una verdadera familia (espiritual).
Ahora me siento tan comprometido con la práctica que decidí pasar el examen de la escuela Hun Yuan dentro de la federación. Hace ya unos meses que imparto clases de Tai Chi en la isla. Esta nueva experiencia me resulta muy grata ya que la vivo como siendo un paso más en la dirección que me corresponde en cuanto al compartir este camino con los demás. Por supuesto que sigo practicando, solo en casa, y en el centro Wutan con mi profesor, a quien agradezco de haberme permitido conectar con esta práctica, auténtico camino de auto-descubrimiento. No se trata solamente de practicar el Tai Chi, sino de hacerlo en un lugar propicio a la concentración y la meditación.
El centro Wutan es ideal para ello ya que no tiene nada que ver con estos centros (tipo gimnasios) muy ruidosos; y donde las actividades son bastantes “frías” y el contacto impersonal (salvo si se “alquila” un entrenador personal… los que tienen los medios para hacerlo…). Todo lo contrario, el centro Wutan esta abierto a cualquier persona y la atmósfera es perfecta para todas las artes que se practican allí. De hecho, aparte de practicar el Tai Chi, también imparto las clases de Pilates en el centro. Es cierto que la calidad del lugar favorece la progresión en el aprendizaje, además de fomentar un buen “espíritu de grupo” en la cual la gente se siente muy a gusto.
No puedo terminar este testimonio sin decir unas palabras sobre el dueño del lugar, el maestro Francis. Le conozco desde unos 10 años aproximadamente, aunque como profesor, solo desde el 2008. Pocas veces en mi vida he podido conectar con una persona tan inmersa en la práctica. Parece que para él no es solo una “práctica”, sino una forma de Vida, algo que pocas personas consiguen lograr. Más allá de las palabras y de la práctica en si, el maestro Francis enseña con el ejemplo, y por esta razón, es un verdadero privilegio entrenar con él.
En nuestra época, tenemos un alto riesgo de “perdernos” en el mundo. Tanta información, tanta prisa, tantos problemas…. Nos resulta urgente de encontrar nuestro centro, apoyarnos sobre base firme y desarrollar una auto-confianza que nos procure luz a lo largo de este camino oscuro que es nuestra vida en sociedad. Tan solo el hecho de conectar con una practica/enseñanza que nos hace sentirnos bien es casi un lujo. Si además esta práctica la enseña una persona cualificada, en un sitio idóneo, entonces solo falta tener motivación personal y seguir el camino del corazón.
Gracias a todos por estar…
Centro
Wutan · Francis Lorenzo






