Dietética y Nutrición
Probablemente este sea el momento histórico en el que el acceso a los alimentos sea más fácil y rápido, al menos en occidente. Es también probablemente el momento en el que los alimentos estén produciendo más problemas, precisamente por accesibilidad y por su abundancia. Alergias alimentarias, celiaquía, intolerancia a la lactosa, por no hablar de obesidad, altos niveles de colesterol, triglicéridos, etcétera. El mundo industrializado tiene problemas debido al acceso a los alimentos y su exceso.
¿Quiere esto decir que el acceso a los alimentos es malo de por sí? ¿Habría que restringir el acceso o las cantidades? No. Lo que es malo en realidad es no saber alimentarse. Tenemos mucho donde elegir y elegimos mal. Aunque sabemos, en la mayor parte de los casos, distinguir los grupos alimenticios, carbohidratos, proteínas y grasas, los alimentos tienen muchos más componentes que debemos conocer. Además la forma de combinar los alimentos también tiene una repercusión importante en el proceso digestivo.
De esta forma llegamos fácilmente a la conclusión de que deberíamos estar mejor informados sobre lo que comemos y cómo lo comemos. En este sentido podemos decir que existen muchas formas distintas de entender la alimentación, aglutinadas en su mayor parte en distintas dietas. Estas dietas nos proponen, unas veces con más fundamento científico que otras, una forma de comer concreta. Algunas dietas son muy restrictivas y otras menos. De las más conocidas podemos describir someramente de que se tratan. Los motivos que llevan a una persona a hacer un tipo de dieta concreta pueden ser muy variados, desde motivos de salud, hasta religiosos, pasando por motivos éticos, ecológicos, etc.
Una dieta muy conocida y difundida, practicada por millones de personas en todo el mundo es la dieta o alimentación vegetariana, esta forma de alimentarse se basa en el consumo de vegetales, legumbres, fruta, etc. No se consume nunca carne ni pescado. Un vegetariano estricto no incluye en su dieta derivados animales, como la leche y el huevo. Sin embargo el Ovolactovegetarianismo sí los incluye.
Una forma de vegetarianismo más radical es el Veganismo o Dieta Vegana. En esta dieta no se admite ningún tipo de producto o subproducto animal, lo cual incluye por supuesto carne o pescado y también productos lácteos, miel, huevos, etc. Como filosofía de vida incluye el no usar tampoco los productos animales en otros ámbitos como la ropa, de esta forma no se usa cuero, lana, seda, marfil, etc.
Por supuesto el tipo de dieta más extendido es la Omnivora, que es aquella que no hace ningún tipo de restricción en cuanto al alimento a ingerir, y es el tipo de dieta predominante en la especie humana.
La dieta Carnívora es aquella en la que predominan los productos de procedencia animal. Esta dieta no es nada frecuente en nuestra especie, aunque hoy por hoy se consuma mucha carne, quizá incluso más de la aconsejable, no representa la mayor proporción con respecto al resto de alimentos que consumimos.
Más allá de estas dietas generales existen algunas mucho más concretas.
Una muy conocida desde hace unos años es la dieta Atkins. Se caracteriza principalmente por una reducción en la ingestión de glúcidos, o carbohidratos. En consecuencia propugna un consumo predominante en derivados lácteos, carne, pescado y huevos. A pesar de ser muy popular por que produce una rápida pérdida de peso, ésta perdida inicialmente se debe a una pérdida de agua y más tarde una pérdida de grasa que no mejora los índices de otras dietas, pero si conlleva un riesgo importante. Esta como otras dietas cetogénicas puede producir un daño permanente al riñón, subir los niveles de colesterol y triglicéridos, y dañar al hígado.
Una dieta muy famosa fue también la Anti-Dieta. Ésta es una dieta de las llamadas disociadas, ya que promueve el consumo de carbohidratos y proteínas por separado. Por otro lado introduce también el concepto del horario en las comidas. En tal caso incita a comer frutas de 5 de la mañana a 1 de la tarde de 1 a 7 de la tarde verduras y ensaladas, y de 7 de la tarde a 5 de la mañana proteínas e hidratos de carbono pero nunca juntos en la misma toma.
Por último podemos mencionar la dieta del Grupo Sanguíneo. Esta dieta se popularizó hace algunos años y se basa en la premisa de que según nuestro grupo sanguíneo hay algunos alimentos que nos sientan bien y otros que nos sientan mal. La práctica de esta dieta se reduce a conocer nuestro grupo sanguíneo y comer solo los alimentos que están aconsejados para nuestro tipo. Esta dieta o está fundamentada científicamente, a pesar de ello tuvo una gran aceptación y un difusión muy rápida.
Existen muchos más tipos de dietas, la dieta Montignac, la Cronodieta, la Forking, etc.
Ni que decir tiene que no existe ninguna dieta que se beneficiosa para todo el mundo y en todo momento. Incluso es posible que pueda perjudicarnos. Por ejemplo una dieta cetogénica estricta como la Atkins a una persona con un problema de riñón o el colesterol alto puede causarle serios problemas. La dieta Forking podría llegar a causar serios desequilibrios en un deportista. Por eso es importante conocer bien las cualidades y riesgos de las dietas antes de empezar una, sobre todo porque con toda probabilidad haya ciertas cosas que nos beneficien de varias dietas, y de esta forma combinándolas podamos quizá obtener mejores resultados.
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Wutan · Francis Lorenzo







